Las seis de La Suiza: sindicalismo en el banquillo
El ingreso en prisión de seis sindicalistas asturianos, conocidos como Las seis de La Suiza, ha sacudido el panorama laboral y político en España. Cinco mujeres y un hombre, miembros de la CNT de Gijón, fueron condenados a tres años y medio de cárcel por coacciones y obstrucción a la justicia, tras participar en una campaña de protesta frente a la pastelería La Suiza en defensa de una trabajadora embarazada que denunció acoso laboral y sexual.
El conflicto comenzó en 2016, cuando la trabajadora solicitó ayuda al sindicato. Ante la negativa del empresario a negociar, se organizaron concentraciones pacíficas, reparto de panfletos y difusión de vídeos. Aunque no se registraron actos violentos, el juez consideró que las acciones sindicales causaron un daño desproporcionado que llevó al cierre del negocio.
La sentencia, ratificada por el Tribunal Supremo en 2024, ha sido calificada por muchos como un ataque a la libertad sindical. Más de veinte organizaciones, junto con el Gobierno del Principado de Asturias, han solicitado el indulto. La vicepresidenta Yolanda Díaz ha declarado que “el sindicalismo es un derecho, no un delito”. Pero no hace nada, cuando tiene el Consejo de Ministros y el BOE a su mano. Miles de personas se han manifestado en Gijón, Madrid y otras ciudades bajo el lema “Hacer sindicalismo no es delito”, exigiendo la libertad de los condenados.
El Artículo 21 de la Constitución Española nos garantiza que cualquier persona puede reunirse y manifestarse libremente, siempre que sea de forma pacífica. No se necesita permiso, pero sí comunicación previa si se realiza en espacios públicos. La autoridad solo puede intervenir si hay riesgo real para la seguridad.
ERC, Podemos, Bildu y BNG presionan para instar al Gobierno a conceder el indulto sin mas demora, ya que el sindicalismo y la protesta nunca puede ser un delito, siempre que se haga de forma pacifica como ha sido en este caso. Ya son 6 días privadas de libertad y no pueden pasar ningún día mas.



