
Los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social vuelven a desmontar uno de los grandes bulos de las derechas. España ha alcanzado un nuevo récord histórico con más de 22,3 millones de personas afiliadas, sumando cerca de 232.000 cotizantes más durante el mes de mayo. Lejos de provocar problemas económicos o sociales, la incorporación de miles de personas migrantes al mercado laboral está contribuyendo a fortalecer nuestro sistema público y a impulsar la economía.
Durante años, PP y Vox han alimentado discursos de miedo contra la migración. Han asegurado que regularizar a las personas migrantes supondría una carga para los servicios públicos, una amenaza para el empleo o incluso un riesgo para la sostenibilidad de la Seguridad Social. La realidad vuelve a demostrar exactamente lo contrario.
Las personas migrantes trabajan, cotizan, consumen y contribuyen al sostenimiento de nuestro Estado del bienestar. Gracias a su incorporación al empleo formal, aumentan los ingresos de la Seguridad Social, se combate la economía sumergida y se garantiza una mayor protección para toda la sociedad. Los datos publicados hoy muestran que una parte importante del crecimiento del empleo y de la afiliación está vinculada a la incorporación de trabajadores y trabajadoras migrantes a la economía regularizada.

Este avance no es fruto de la casualidad. Durante años, Podemos ha defendido la necesidad de una regularización amplia que permita a cientos de miles de personas salir de la precariedad y acceder a derechos básicos. Frente a quienes utilizan el racismo para dividir a la sociedad, Podemos ha apostado por políticas que mejoran la vida de la mayoría social y fortalecen las cuentas públicas.
La regularización no solo beneficia a quienes obtienen una situación administrativa estable. Beneficia también al conjunto del país. Más personas cotizando significa más recursos para financiar las pensiones, la sanidad pública, la educación y los servicios sociales. Significa también mejores condiciones laborales, ya que evita que empresarios sin escrúpulos utilicen la irregularidad administrativa para explotar a trabajadores y presionar a la baja los salarios.
Los datos de afiliación conocidos hoy son una prueba más de que la inclusión funciona. España no se rompe cuando amplía derechos. España se hace más fuerte. Una sociedad que integra, protege y garantiza oportunidades es una sociedad más cohesionada, más próspera y más justa.
Mientras algunos siguen sembrando miedo y enfrentando a los trabajadores entre sí, la realidad demuestra que la solidaridad y los derechos son herramientas mucho más eficaces para construir un futuro mejor. Los récords de empleo y afiliación alcanzados este año son una buena noticia para el conjunto del país y también una demostración de que las políticas que defienden la regularización y la inclusión social van en la dirección correcta.



