La “unidad” que venden Rufian y Delgado: un déjà vu llamado Sumar 2.0

0
9

En los últimos días hemos visto cómo Gabriel Rufián intenta proyectar una supuesta “unidad de las izquierdas” a nivel estatal, una operación a la que se ha sumado Emilio Delgado. Sin embargo, esta imagen de convergencia no es inocente ni responde a una voluntad real de fortalecer un proyecto transformador. Muy al contrario, reproduce patrones que ya conocemos demasiado bien: maniobras de despacho, acuerdos entre élites políticas y estrategias orientadas a arrinconar a Podemos, no a mejorar la vida de la gente.
La experiencia reciente con Sumar es el ejemplo más claro. Se presentó como un espacio amplio, plural y participativo, pero terminó convirtiéndose en un instrumento para diluir a quienes no se plegaban a una lógica de control interno. Hoy, cuando se habla de “unidad”, muchas personas ya identifican ese discurso como una coartada para repetir la misma jugada. Por eso no sorprende que haya quien lo llame directamente Sumar 2.0.


En este contexto, la figura de Emilio Delgado resulta especialmente significativa. A nivel estatal se suma a la operación, pero en Madrid evita siquiera mencionarla. Esa doble estrategia no es nueva: quienes han seguido su trayectoria política ya conocen sus tácticas, percibidas como maniobras oportunistas orientadas a su propio beneficio personal. Un discurso amable hacia fuera, pero decisiones que luego van en dirección contraria. Una retórica de unidad que, en la práctica, se traduce en exclusión selectiva.

Nunca olvidemos que Emilio Delgado fue uno de los instructores con Iñigo Errejón, que con jugadas rastreras y vendiendo a gran parte de la militancia, orquesto en Madrid y en Móstoles en particular, una jugada para destruir literalmente a Podemos Móstoles, pero le salió mal ya que se adelantaron a su malas artes y hoy en día seguimos en activo y mas fuertes de lo que deseaban. Además de entregar el Gobierno de la Comunidad de Madrid al PP, donde Podemos partía muy fuerte y con oportunidad de hacerse con el, pero ellos y ellas decidieron dar un golpe de estado, fundar Mas Madrid al no conseguir en primarias tras la derrota de Errejón frente a Pablo Iglesias. Mas Madrid fue quien dividió a la Izquierda no vengan ahora a vender lo contrario, como luego copio Yolanda Diaz repitiendo la jugada.

Por lo cual no, no es una persona de fiar, su trabajo en Móstoles ha sido mas de hacer oposición a Podemos Móstoles, que al actual Gobierno de PP y Vox, que en muchas ocasiones se ha plegado a sus intereses. Pero claro de esto su militancia no se entera ya que lo hacen de forma disimulada. Vamos que confiar en un político que su mayor capacidad es la traición y el engaño, no es el mas correcto.

La ciudadanía merece claridad. No se puede hablar de unidad mientras se trabaja para marginar a un actor político concreto. No se puede hablar de proyecto colectivo mientras se repiten dinámicas de traición interna. Y no se puede pedir confianza cuando los hechos contradicen sistemáticamente las palabras.
Por eso es importante no dejarse engañar por los grandes titulares ni por los discursos bien construidos. La verdadera unidad no se decreta desde arriba ni se utiliza como arma contra quienes no se someten. La verdadera unidad nace del respeto, de la democracia interna y de la voluntad real de transformar la vida de la gente, no de maniobras para recolocar piezas en el tablero político.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí