El Sanchismo ante lo imposible

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Adelanto electoral para el 29 de noviembre: un movimiento a la desesperada que acorrala a la izquierda

Pedro Sánchez ha soltado la noticia bomba de lo que va de legislatura. Confirmando lo que hasta este pasado fin de semana eran solo rumores e informaciones cruzadas en los medios de comunicación, el presidente del Gobierno ha comparecido hoy a las 9:00 de la mañana para anunciar la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Tras 48 horas de intensas reuniones en La Moncloa con su núcleo duro, el equipo socialista ha concluido que lo mejor para el partido es precipitar la cita con las urnas e intentar subirse a la ola de movilización social que recorre el país.  

La cruda realidad de las encuestas: la distancia con la derecha

Sin embargo, más allá del relato oficial, conviene ser realistas y analizar la situación política actual con frialdad. Salvo contadas excepciones, el promedio de las encuestas publicadas dibuja una clara y holgada mayoría absoluta para el bloque compuesto por el Partido Popular y Vox respecto a las fuerzas del Gobierno y los partidos a la izquierda del PSOE.

Aunque es bien sabido que las encuestas no son infalibles y que las campañas electorales tienen su propia dinámica, la brecha matemática es hoy demasiado amplia. Queda apenas un mes y medio por delante, un margen de tiempo sumamente estrecho en el que se antoja casi impensable dar la vuelta a la tortilla frente al empuje de la derecha y la extrema derecha.

El espejismo de las calles y el impacto del caso Mari Carmen

El presidente parece haber tomado esta decisión confiando en capitalizar el malestar de la ciudadanía y la reactivación de los movimientos sociales por el problema de la vivienda. Pero la lectura que se hace a pie de calle es bien distinta.

Las masivas concentraciones, las acampadas en la Puerta del Sol y las marchas replicadas en diversos puntos del territorio español cobraron un impulso definitivo tras el vergonzoso desahucio de Mari Carmen, la anciana de 87 años. Y estas protestas no nacen como un respaldo al Ejecutivo, sino como una enmienda a la totalidad contra su gestión y contra el propio Pedro Sánchez. Resulta difícil comprender cómo el PSOE pretende sacar rédito electoral de una indignación popular orientada, precisamente, a señalar sus propias insuficiencias gubernamentales.

Manifestación vivienda Alicante

A este clima social de descontento se le suma el reciente fracaso parlamentario en el Congreso. El rechazo frontal de la derecha, la extrema derecha y el portazo de la derecha catalana de Junts —cuyo apoyo daban por garantizado en las filas socialistas— terminó por tumbar los dos decretos clave presentados por el Gobierno. Entender este movimiento táctico como una ventaja para las siglas del PSOE se hace cuesta arriba; para muchos analistas, se trata de una huida hacia adelante.

El dilema a la izquierda del PSOE: ¿frente amplio o primarias abiertas?

En el espacio situado a la izquierda de la socialdemocracia, el escenario roza la incertidumbre total. A día de hoy, la única certeza sobre la mesa es que Podemos cuenta con una candidata definida, Irene Montero, quien ha vuelto a lanzar formalmente una propuesta clara a todas las formaciones del espacio progresista: convocar unas primarias abiertas para mediados de este mes.

La propuesta busca que cualquier persona o corriente de la izquierda pueda presentarse libremente y que la ciudadanía decida democráticamente las listas mediante el voto directo. Desde nuestra perspectiva, esta consulta abierta se perfila como la única herramienta capaz de ilusionar a la militancia, activar al electorado abstencionista y articular una candidatura competitiva.

Irene Montero candidata de Podemos

En el otro lado se encuentra el denominado «frente amplio», la plataforma bajo la marca de Sumar en la que se integran Movimiento Sumar, Izquierda Unida y los Comunes. Una coalición que aún no ha concretado su candidatura ni sus liderazgos oficiales, cuyo anuncio estaba previsto para dentro de un par de semanas. Resta por ver si las formaciones de este bloque aceptarán la vía de las primarias abiertas que propone Podemos o si, por el contrario, optarán por acudir en solitario a los comicios. Repetir los errores del pasado y las dinámicas que ya lastraron a Sumar solo conducirá al desencanto, a una abstención masiva y al debilitamiento definitivo del espacio situado a la izquierda del PSOE.

Un mes y medio a todo o nada

Hasta hace apenas una semana, la idea de un adelanto electoral parecía una hipótesis completamente descartada. Sin embargo, el choque institucional e imposibilidad de sacar adelante las iniciativas parlamentarias han precipitado unos comicios anticipados para los que ninguna fuerza política estaba del todo preparada.

Nos adentramos en un mes y medio frenético, repleto de mítines, carreras a contrarreloj y presentación de propuestas. Queda por ver si el PSOE logra convencer a su electorado, si el espacio a la izquierda logra la ansiada unidad mediante un proceso democrático abierto y, sobre todo, si la indignación social que hoy llena las calles servirá para frenar al bloque de la derecha o si acabará abriendo la puerta de Moncloa a un nuevo gobierno conservador.

Tampoco conviene descartar escenarios futuros en el tablero postelectoral: desde un PP intentando gobernar en solitario apelando al mito de la «lista más votada» para evitar el coste de meter a Vox en el Consejo de Ministros, hasta hipótesis más complejas donde la abstención estratégica juegue un papel determinante.

El escenario para la izquierda es objetivamente adverso y revertir la tendencia actual parece una tarea titánica. Desde las páginas de este diario seguiremos al minuto cada novedad de este decisivo periodo electoral.

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