El caso Montoro: cuando Hacienda dejó de ser cosa de todos.

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La imputación del exministro de Hacienda Cristóbal Montoro marca un nuevo capítulo en la larga novela de la corrupción política en España. Esta vez, el protagonista no es un oscuro asesor ni un empresario con contactos, sino quien durante años fue el rostro de la austeridad, el látigo fiscal y el arquitecto de recortes que afectaron a millones de ciudadanos. Hoy, la justicia sospecha que ese mismo hombre utilizó su cargo para beneficiar a empresas gasísticas a cambio de pagos millonarios.

Una red de influencias al servicio del dinero

Según el auto judicial, Montoro habría sido el eje de una trama que operaba desde el Ministerio de Hacienda, donde se impulsaron reformas legislativas “a demanda” de empresas privadas. ¿El intermediario? El despacho Equipo Económico, fundado por el propio Montoro, que recibió cerca de 780.000 euros de las empresas beneficiadas. Las reformas fiscales que se aprobaron —como rebajas en el Impuesto Especial sobre la Electricidad y el IAE— fueron redactadas, en parte, por las propias empresas, en un ejercicio grotesco de externalización del poder legislativo.

El ministro que recortó a todos menos a sus amigos

Resulta insultante que quien impuso la amnistía fiscal, recortó servicios públicos y subió impuestos a la clase trabajadora, ahora esté acusado de usar su influencia para regalar ventajas fiscales a grandes corporaciones. Mientras miles de autónomos y familias eran exprimidos por Hacienda, Montoro presuntamente facilitaba rebajas fiscales a cambio de comisiones encubiertas.

El PP se lava las manos (otra vez)

La reacción del Partido Popular ha sido predecible: minimizar, desviar y comparar. Juan Bravo, vicesecretario del PP, ha afirmado que “no se está hablando de mordidas, prostitutas o colocación de amigas”, como si la corrupción solo existiera cuando hay escándalo sexual. El partido ha trazado un “cordón sanitario” alrededor de Montoro, asegurando que no tiene vinculación con el equipo actual de Feijóo. Pero los hechos son tozudos: la trama salpica a casi treinta altos cargos nombrados por Montoro.

¿Y ahora qué?

La imputación de Montoro no es solo un caso judicial; es una radiografía de cómo se ha gobernado este país. Un ministro que predicaba con la ley mientras la manipulaba desde dentro. Un partido que se escuda en tecnicismos para no asumir responsabilidades. Y una ciudadanía que merece saber si las leyes que rigen su vida fueron escritas en despachos privados a golpe de talonario.

Este es el PP que nos quiere volver a Gobernar para seguir haciendo cosas de las «suyas» ya piensan que les ha llegado el turno de volver a llenarse el bolsillo a costa de todos y todas, como esta haciendo el PSOE ahora. Una muestra mas de que este Bipartidismo esta corrupto. En las manos de toda la ciudadanía esta seguir permitiendo esta corrupción o buscar una alternativa de Izquierdas, honesta y honrada como nos ofrece Podemos.

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