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Noelia Núñez, la joven promesa del PP miente en el currículum y a saber en cuantas cosas más

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[[File:Noelia Núñez 53044764914.jpg|Noelia_Núñez_53044764914]]

El ascenso de Noelia Núñez (a dedazo, como es costumbre en la derecha), actualmente diputada en el Congreso de los Diputados desde 2023 y que ejerce como portavoz del PP en Fuenlabrada, se ha visto empañado por un hecho muy grave y embarazoso, infló su formación académica en su currículum, solo tiene Bachillerato, gana 84.799 euros de dinero público y estaba hasta ahora dando clases en una universidad privada sin ningún tipo de titulación para poder hacerlo. Este caso nos obliga a mirar de frente un problema estructural de la política bipartidista, la mentira como trampolín, la impunidad como rutina. El caso de Noelia Núñez no es una simple “equivocación”, como ella misma quiere hacernos creer. Es otra tomadura de pelo más. Otra burla descarada a la ciudadanía por parte del bipartidismo que vive de nuestro dinero.

Mientras en la ficha del Congreso figuraba que Núñez tiene un doble grado en Derecho y Ciencias Jurídicas sin especificar universidad (por lo que sea), el Ayuntamiento de Fuenlabrada llegó a mencionar estudios en la Complutense, un doble grado, e incluso Filología Inglesa en la UNED. A estas alturas, la pregunta no es ya si mintió, sino cuántas veces lo hizo. La clase política tiene la obligación de estar a la altura ética de su responsabilidad y parece ser que la diputada de Partido Popular esto no lo sabe o no quiere saberlo.

Las reacciones tanto de la misma Noelia como de otras formaciones políticas no se han hecho esperar.

¿habrá sido un error sin intención o engaño planificado?

Pero Núñez ha estado callada hasta que la han pillado con las manos en la masa y por el momento elegido para dar explicaciones huele más a maniobra de distracción que a sinceridad, ¿la habrán dejado caer desde su formación para ocultar otras cosas? no se trata de un pequeño error técnico o de una confusión inocente. Se trata de una falsedad sostenida en el tiempo, convenientemente útil para vender su imagen, una falsedad de la que por supuesto, no tengo ninguna duda, de que todos/as sus compañeros/as ya sabían.

La Eurodiputada de Podemos Irene Montero ha dado su opinión al respecto en X:

Esta es la “meritocracia” de la derecha, inventarse títulos, colocarse sin mérito y predicar desde arriba sobre el esfuerzo y el sacrificio, siendo ellos y ellas quienes menos se han tenido que esforzar, como ha dicho Irene Montero, no necesitas títulos para representar a la ciudadanía, lo que necesitas es decencia y algo que si te da autoritas en política: vivir en primera persona la precariedad de los barrios, algo que muy pocos políticos pueden decir y por supuesto Noelia Núñez no es una de ellas, es una pija más que se puede permitir el lujo de empezar tres carreras y ni siquiera acabarlas.

La realidad es clara, mintió para ascender. Y cuando la pillaron, intentó escurrir el bulto. Guardó silencio hasta que ya no pudo más. Y luego soltó una excusa que insulta la inteligencia de cualquiera “Ha sido una equivocación”.

El PSOE a pesar de tener casos muy parecidos (como el trabajo copiado por Pedro Sánchez) también ha respondido a lo que está sucediendo, el ministro Óscar Puente denunció en X:

Este caso recuerda al oscuro libro de estilo del Partido Popular, pero lo peor no es ella. Lo peor es el sistema que la protege. Un sistema podrido de arriba abajo, esto no es una excepción, esto es un claro ejemplo de patrón sistemático de mentiras como Cristina Cifuentes con su máster falso o Pablo Casado con los plagios en la URJC. Ahora toca a Núñez, que suma un caso más a la historia de falacias bipartidistas.

Noelia Núñez ha prometido corregir su ficha en el Congreso de inmediato. Pero pedir la corrección no quita la responsabilidad política. La ciudadanía merece saber saber la verdad.

No basta con cambiar datos en un documento, La respuesta institucional no puede ser simplemente «ya hemos corregido el currículum». No, señora Núñez. Usted no corrigió un dato, usted engañó. Y cuando se engaña a la ciudadanía, la única respuesta decente es la dimisión inmediata. cuando alguien tiene una “equivocación” engañosa falla y decepciona a la ciudadanía, como consecuencia hace que la población pierda la confianza en la política. Noelia Núñez ha mentido a toda la ciudadanía y sobre todo ha engañado a sus votantes. En un país en el que el discurso de odio está ganando fuerza, donde solo algunos partidos políticos a la izquierda del PSOE plantan cara al pacto de corrupción bipartidista, esto debería ser suficiente para mínimo dar un paso atrás. Una vez más el PP demuestra que no tiene intención de llevar a cabo ninguna regeneración democrática sino que forma parte de un entramado corrupto y falaz desde sus juventudes, pasando por la señora Ayuso que tiene a toda su familia metida en corruptelas, hasta el secretario general amigo de un narcotraficante.

Mientras tanto, la ciudadanía sigue sin respuestas a los problemas reales, la precariedad laboral, la imposibilidad de acceder a una vivienda digna, el abandono de la juventud, la desigualdad que se multiplica. ¿Cómo podemos permitirnos representantes que mienten sobre su formación mientras hay millones de jóvenes que ni siquiera pueden acceder a la educación superior?

Este país y en concreto la Comunidad de Madrid no necesita más políticos que escalen mintiendo. Necesitamos personas comprometidas con lo público, valientes, transparentes, y capaces de poner las necesidades del pueblo por encima de sus ambiciones personales. Porque de eso se trata la política, o al menos, debería tratarse. no podemos permitirnos seguir gobernadas/os por quien se burla de la gente. Necesitamos políticas y políticos que piensen en el pueblo, que vivan como la mayoría, que defiendan los intereses de la clase trabajadora. No más farsantes con trajes caros y títulos falsos. No más mentiras que nos cuestan miles de euros mientras nuestros barrios se caen a pedazos.

Basta ya de cinismo. Basta ya de políticos de cartón. Si queremos dignidad en las instituciones, tenemos que empezar por expulsar a quienes las ensucian. Y Noelia Núñez, hoy, es el símbolo de todo lo que hay que echar fuera, Noelia Núñez, estás tardando en dimitir y entregar el acta.

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El falso decreto antiapagones y el peligro de una democracia manipulada

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[[File:Pedro Sánchez Pérez-Castejón (Oficial).jpg|Pedro_Sánchez_Pérez-Castejón_(Oficial)]]


En los últimos días hemos asistido a un nuevo episodio de manipulación política y mediática que debería preocupar a cualquiera que crea en una democracia mínimamente sana. El Gobierno ha presentado un decreto al que ha bautizado como “antiapagones”, y varios medios han repetido el eslogan sin apenas cuestionarlo. Cuando un partido decidió votar no al decreto, la reacción fue inmediata: titulares incendiarios, tertulias acusatorias, acusaciones de votar “con la derecha” y portadas diseñadas no para informar, sino para señalar.

Pero ¿de verdad ese decreto era lo que decían que era? ¿Y de verdad el “NO” era un capricho, una irresponsabilidad, o el único voto coherente ante un texto que poco o nada tenía de escudo social?

El decreto en cuestión no prohíbe los cortes de luz como se ha sugerido, ni garantiza el suministro energético como derecho básico universal. No interviene en el mercado eléctrico, ni frena el saqueo de los grandes oligopolios energéticos. No plantea medidas estructurales para evitar que miles de familias pasen calor en verano o frío en invierno. Simplemente prolonga medidas ya existentes de forma temporal, diluye otras y añade aspectos que nada tienen que ver con los “apagones”.

Pese a esto, el marco mediático ya estaba escrito antes de la votación: cualquier crítica, cualquier disidencia, iba a ser utilizada para reforzar un relato simple y falso usando tertulias y conocidas cuentas de X. ¿Por qué? Porque el poder mediático en España, lejos de funcionar como contrapeso democrático, actúa cada vez más como brazo comunicativo de los intereses gubernamentales.

Se ha repetido hasta la saciedad que votar contra el decreto era hacerlo “con el PP y Vox”. Es una acusación tan vacía como peligrosa. No se juzgan los motivos, no se analizan las propuestas, no se entra en el fondo. Solo importa el gesto, el encuadre, el impacto rápido. Es una forma de degradar el debate público y de criminalizar la disidencia.

No es la primera vez que ocurre. Lo hemos visto en votaciones clave sobre vivienda, sobre recortes, sobre derechos laborales. Cada vez que un grupo se niega a firmar un cheque en blanco, se activa la maquinaria de demolición. Se recorta el contexto, se difunde una narrativa diseñada para desacreditar, y se alimenta la idea de que todo lo que no sea obediencia es sabotaje.

El problema no es solo político, es profundamente mediático y cultural. Hemos normalizado no informarnos, no contrastar. Consumimos titulares como si fueran hechos, opinamos a partir de eslóganes, y aceptamos como verdad lo que repiten unas cuantas voces bien colocadas. Leer una opinión se ha vuelto equivalente a saber lo que pasa. Y eso convierte cualquier democracia en un decorado.

Votar contra un decreto tramposo no es estar con la ultraderecha. Fingir que lo es, sí lo es: es manipulación. Y usar esa manipulación para atacar a quienes no se pliegan, eso sí es profundamente antidemocrático.

Frente a esa lógica, hace falta algo tan sencillo como valiente, decir la verdad, aunque duela, aunque no encaje, aunque te pongan en la diana. Porque lo que está en juego no es solo una votación concreta, es el derecho a disentir sin ser criminalizado. Y eso es esencial para que exista democracia.

Hace mucho que no existe la opinión pública, sino la opinión publicada.


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La progresía mediática vuelve a atacar a Podemos: la verdad sobre el decreto

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Lo hemos visto tantas veces que ya nos deberíamos haber acostumbrado a estas artes oscuras, pero cuando uno cree en el verdadero periodismo, se le hace imposible aceptar esta nueva manipulación sobre el decreto «antiapagón». Hoy Podemos ha votado en contra de una medida que no le tocaba un pelo al oligopolio eléctrico, sumando su voto al de otros partidos como el BNG, Chunta Aragonesista, UPN, PP, Vox o Junts. Y claro, aquí la progresía mediática tenía dos opciones: contar la verdad o sacar un titular engañoso para atacar a Podemos. Como era de esperar, no han dudado y han elegido el ataque una vez más.

El cerco mediático y la ocultación del BNG
Diferentes medios han salido con el titular: «Podemos, PP, Vox y Junts tumban el decreto del gobierno para evitar otro apagón». Resulta indignante cómo deciden obviar sistemáticamente que fuerzas como el BNG o la Chunta también han votado en contra. Esta manipulación sobre el decreto busca aislar a una formación política concreta, ocultando que el rechazo a la norma es transversal y responde a la falta de ambición frente a las eléctricas.

Es un ejercicio de corrupción periodística diseñado para crear una narrativa de «bloqueo» injustificado, silenciando los motivos reales por los cuales este decreto no protege verdaderamente a los ciudadanos frente al oligopolio.
Un periodismo al servicio del poder
Como he dicho al principio de este artículo, uno podría ya estar acostumbrado a este tipo de titulares, pero no consigo hacerlo. No es periodismo, es propaganda. La realidad es que se votaba un decreto que protegía los intereses de siempre bajo un nombre amable, y quienes se han opuesto por coherencia están siendo señalados mediante el engaño.

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Un chalet en Rascafría… ¿a costa de nuestros servicios públicos?

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[[File:Isabel Díaz Ayuso 2024 (cropped).jpg|Isabel_Díaz_Ayuso_2024_(cropped)]]

Mientras la presidenta Isabel Díaz Ayuso disfruta del privilegio de utilizar un chalet en plena sierra de Madrid, adquirido con dinero público, miles de ciudadanos se enfrentan cada día a la decadencia de unos servicios públicos que agonizan. ¿Cómo se justifica destinar fondos del erario a una propiedad que parece más sacada de un catálogo de escapadas de lujo que de las prioridades de la Comunidad de Madrid?

Sanidad: hospitales saturados y profesionales exhaustos

Ese dinero podría haberse invertido en reforzar la atención primaria, contratando más médicos de familia y reduciendo listas de espera que, en algunos centros, alcanzan semanas para una consulta básica. Las urgencias están desbordadas, y muchos hospitales operan con personal insuficiente. ¿Qué pesa más: el descanso de unos pocos o la salud de todos?

Educación: aulas masificadas y centros deteriorados

Con esos recursos se podrían haber rehabilitado colegios públicos que hoy funcionan con infraestructuras precarias, techos que se caen y patios convertidos en barrizales. Se podrían haber incorporado más docentes para reducir ratios y mejorar la calidad educativa. Pero no, el confort de una casa de campo parece haber ganado ese pulso.

Residencias de mayores: olvidadas y abandonadas

Tras los escándalos que marcaron la gestión de las residencias durante la pandemia, ¿no era lógico priorizar una mejora estructural urgente? Ese dinero habría permitido modernizar instalaciones, contratar personal cualificado y garantizar la dignidad que nuestros mayores merecen. En cambio, el silencio oficial solo se rompe para hablar del famoso chalet.

¿Dónde están las prioridades?

Que el gobierno autonómico destine recursos públicos a una propiedad de uso exclusivo es una bofetada a quienes luchan día tras día por conseguir una cita médica, por dar clase en condiciones dignas o por cuidar de sus mayores sin apoyo institucional. Es una declaración de principios: primero el confort de unos pocos, después (si queda algo) el bienestar colectivo.

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¿Por qué Alicante Plaza oculta a Podemos en el Orgullo LGTBIQ+?

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Alicante plaza

Es muy burdo, pero cuando hablamos de ciertos sectores de la prensa provincial, parece que todo vale. Durante la celebración del Orgullo LGTBIQ+, hemos sido testigos de cómo Alicante Plaza oculta a Podemos de forma sistemática en su cobertura visual, a pesar de que la formación morada tuvo una presencia activa y visible durante toda la jornada.Mientras el medio se encargaba de mostrar galerías detalladas con el resto de fuerzas políticas, la ausencia de imágenes de Podemos resulta, cuanto menos, sospechosa. No es un error de edición; es una decisión editorial que busca la invisibilización.


Invisibilización mediática en la provincia de Alicante
Este tipo de prácticas no son nuevas, pero no por ello debemos pasarlas por alto. Cuando Alicante Plaza oculta a Podemos en un evento tan significativo como el Orgullo, está faltando a su compromiso con la pluralidad informativa. Los ciudadanos tienen derecho a saber quiénes estuvieron allí apoyando los derechos del colectivo, sin filtros ni vetos ideológicos.
Resulta curioso que se dé espacio a partidos que históricamente han puesto trabas a estos avances, mientras se borra de la foto a quienes han impulsado las leyes más vanguardistas en materia de diversidad.


Desde este espacio de análisis, no vamos a permitir que la realidad se edite al gusto de los grandes grupos mediáticos. La manipulación por omisión es una de las herramientas más peligrosas de la «progresía» y la derecha mediática cuando sus intereses se ven amenazados.
Seguiremos denunciando cada vez que un medio local decida qué partidos existen y cuáles no en la esfera pública de nuestra provincia. El periodismo debe ser un espejo de la realidad, no una herramienta de marketing político.

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Corrupción institucional y poder empresarial: del PSOE al PP, el Estado capturado

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[[File:Development Minister Ábalos on December 14, 2018.jpg|Development_Minister_Ábalos_on_December_14,_2018]]

España ha sido testigo de múltiples escándalos de corrupción que, más allá de nombres y siglas, evidencian una problemática estructural: el uso del aparato del Estado para beneficiar intereses privados mientras el bipartidismo actúan como meros administradores del poder. La corrupción no es solo cuestión de malversación, sino de cómo empresas ajenas a las urnas terminan gobernando a través de contratos, favores y puertas giratorias.

De los contratos inflados a la «trama Koldo»

Uno de los casos más recientes que sacudió al PSOE fue la llamada trama Koldo, vinculada al exasesor del exministro José Luis Ábalos. Durante la pandemia, se adjudicaron contratos millonarios para la compra de mascarillas a empresas sin experiencia ni solvencia, generando un desfalco de fondos públicos. El episodio evidenció cómo intermediarios sin cargo institucional operaban con absoluta impunidad gracias a sus conexiones políticas.

El papel de Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, actualmente en la cárcel por ser presuntamente el cabecilla de dicha trama y con conexiones a contratos públicos concedidos a dedo a empresas constructoras y que recibía mordidas que se repartían los tres anteriormente citados, salpicados con corrupción, malversación, prevaricación, prostitución, etc.

🏛️ La herencia fiscal de Montoro y las sombras del PP

En el otro extremo político, el Partido Popular acumula años de polémicas. El exministro Cristóbal Montoro, arquitecto de la amnistía fiscal de 2012, permitió regularizar fondos ocultos en el extranjero con mínimos requisitos. Aunque la medida fue vendida como solución ante la crisis, muchos la consideraron un regalo a grandes fortunas.

Montoro también fue cuestionado por el uso de su despacho privado de asesoría fiscal «Equipo Económico«, que habría intermediado en contratos públicos incluso mientras él ocupaba cargos ministeriales. La confusión entre lo público y lo privado quedó más que patente.

Grandes empresas, contratos públicos y el poder sin urnas

Un patrón común se repite: empresas constructoras, energéticas o consultoras que reciben adjudicaciones millonarias de gobiernos del PSOE o PP, con mínima competencia real. Más preocupante aún es cómo estas corporaciones logran condicionar políticas públicas a través de lobbies, informes o incluso mediante exministros en sus consejos de administración.

Iberdrola, ACS, Ferrovial, Acciona o Deloitte son algunos de los nombres que aparecen recurrentemente en informes de adjudicaciones. La política energética, la obra pública y hasta las campañas electorales parecen depender más de los consejos empresariales que de los programas políticos.

¿Gobierno sin legitimidad democrática?

Lo más alarmante es que estos actores empresariales jamás se someten a elecciones, pero su influencia sobre el BOE y los presupuestos es desproporcionada. La democracia representativa pierde sentido si las decisiones clave se negocian en despachos privados antes que en el Parlamento.

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El caso Montoro: cuando Hacienda dejó de ser cosa de todos.

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[[File:Cristóbal Montoro 2015 (cropped).jpg|Cristóbal_Montoro_2015_(cropped)]]

La imputación del exministro de Hacienda Cristóbal Montoro marca un nuevo capítulo en la larga novela de la corrupción política en España. Esta vez, el protagonista no es un oscuro asesor ni un empresario con contactos, sino quien durante años fue el rostro de la austeridad, el látigo fiscal y el arquitecto de recortes que afectaron a millones de ciudadanos. Hoy, la justicia sospecha que ese mismo hombre utilizó su cargo para beneficiar a empresas gasísticas a cambio de pagos millonarios.

Una red de influencias al servicio del dinero

Según el auto judicial, Montoro habría sido el eje de una trama que operaba desde el Ministerio de Hacienda, donde se impulsaron reformas legislativas “a demanda” de empresas privadas. ¿El intermediario? El despacho Equipo Económico, fundado por el propio Montoro, que recibió cerca de 780.000 euros de las empresas beneficiadas. Las reformas fiscales que se aprobaron —como rebajas en el Impuesto Especial sobre la Electricidad y el IAE— fueron redactadas, en parte, por las propias empresas, en un ejercicio grotesco de externalización del poder legislativo.

El ministro que recortó a todos menos a sus amigos

Resulta insultante que quien impuso la amnistía fiscal, recortó servicios públicos y subió impuestos a la clase trabajadora, ahora esté acusado de usar su influencia para regalar ventajas fiscales a grandes corporaciones. Mientras miles de autónomos y familias eran exprimidos por Hacienda, Montoro presuntamente facilitaba rebajas fiscales a cambio de comisiones encubiertas.

El PP se lava las manos (otra vez)

La reacción del Partido Popular ha sido predecible: minimizar, desviar y comparar. Juan Bravo, vicesecretario del PP, ha afirmado que “no se está hablando de mordidas, prostitutas o colocación de amigas”, como si la corrupción solo existiera cuando hay escándalo sexual. El partido ha trazado un “cordón sanitario” alrededor de Montoro, asegurando que no tiene vinculación con el equipo actual de Feijóo. Pero los hechos son tozudos: la trama salpica a casi treinta altos cargos nombrados por Montoro.

¿Y ahora qué?

La imputación de Montoro no es solo un caso judicial; es una radiografía de cómo se ha gobernado este país. Un ministro que predicaba con la ley mientras la manipulaba desde dentro. Un partido que se escuda en tecnicismos para no asumir responsabilidades. Y una ciudadanía que merece saber si las leyes que rigen su vida fueron escritas en despachos privados a golpe de talonario.

Este es el PP que nos quiere volver a Gobernar para seguir haciendo cosas de las «suyas» ya piensan que les ha llegado el turno de volver a llenarse el bolsillo a costa de todos y todas, como esta haciendo el PSOE ahora. Una muestra mas de que este Bipartidismo esta corrupto. En las manos de toda la ciudadanía esta seguir permitiendo esta corrupción o buscar una alternativa de Izquierdas, honesta y honrada como nos ofrece Podemos.

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LAS 6 DE LA SUIZA: SINDICALISMO EN EL BANQUILLO

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Javitxu

Las seis de La Suiza: sindicalismo en el banquillo

El ingreso en prisión de seis sindicalistas asturianos, conocidos como Las seis de La Suiza, ha sacudido el panorama laboral y político en España. Cinco mujeres y un hombre, miembros de la CNT de Gijón, fueron condenados a tres años y medio de cárcel por coacciones y obstrucción a la justicia, tras participar en una campaña de protesta frente a la pastelería La Suiza en defensa de una trabajadora embarazada que denunció acoso laboral y sexual.

El conflicto comenzó en 2016, cuando la trabajadora solicitó ayuda al sindicato. Ante la negativa del empresario a negociar, se organizaron concentraciones pacíficas, reparto de panfletos y difusión de vídeos. Aunque no se registraron actos violentos, el juez consideró que las acciones sindicales causaron un daño desproporcionado que llevó al cierre del negocio.

La sentencia, ratificada por el Tribunal Supremo en 2024, ha sido calificada por muchos como un ataque a la libertad sindical. Más de veinte organizaciones, junto con el Gobierno del Principado de Asturias, han solicitado el indulto. La vicepresidenta Yolanda Díaz ha declarado que “el sindicalismo es un derecho, no un delito”. Pero no hace nada, cuando tiene el Consejo de Ministros y el BOE a su mano. Miles de personas se han manifestado en Gijón, Madrid y otras ciudades bajo el lema “Hacer sindicalismo no es delito”, exigiendo la libertad de los condenados.

El Artículo 21 de la Constitución Española nos garantiza que cualquier persona puede reunirse y manifestarse libremente, siempre que sea de forma pacífica. No se necesita permiso, pero sí comunicación previa si se realiza en espacios públicos. La autoridad solo puede intervenir si hay riesgo real para la seguridad.

ERC, Podemos, Bildu y BNG presionan para instar al Gobierno a conceder el indulto sin mas demora, ya que el sindicalismo y la protesta nunca puede ser un delito, siempre que se haga de forma pacifica como ha sido en este caso. Ya son 6 días privadas de libertad y no pueden pasar ningún día mas.

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Vito Quiles increpa a Ione Belarra después de fomentar el discurso de odio en Torre Pacheco.

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Tras unos días muy convulsos en Torre Pacheco por los discursos de odio programados desde medios de ultraderecha, que han llevado a la caza del marroquí en sus calles demostrando el odio que estos medios llevan y ser alentados por partidos políticos como Vox y agitadores como Alvise, Vito Quiles, Bertrand Ndongo entre otros, con el gran seguimiento que tienen desde sus RRSS, han convertido sus calles en un autentico infierno para sus vecinas y vecinos.

La Secretaria General de Podemos Ione Belarra ha acudido hoy a mostrar su apoyo a la ciudadanía y expresar el apoyo que desde la formación morada siempre se tiene a los migrantes que tienen que abandonar sus países de origen para intentar tener una vida digna. Ha sido increpada una vez mas por uno de los agitadores de esta vorágine. Como siempre este seudo «periodista» en su afán de acosar y menospreciar a la dirigente de Podemos insistía una y otra vez con sus bulos y sus preguntas sin fundamento y sin venir a cuento. Pero una vez mas se ha llevado una buena reprimenda y ha quedado en evidencia como siempre.

«Lo que no me parece normal es que estés en la calle después de promover terrorismo racista, tendrías que estar detenido camino a la Audiencia Nacional» Ione Belarra

En una democracia no se pueden consentir este tipo de actos y por supuesto no pueden quedar impunes, ya que mientras que ellos están sentados en sus casas tan tranquilos en las calles de Torre Pacheco han conseguido que las turbas de ultraderecha estén promoviendo terrorismo racista, a unos vecinos y vecinas que nada tiene que ver con el agresor del anciano, que ha sido el pretexto para iniciar estos altercados. España es un país plurinacional y sin las aportaciones de los migrantes el país se paralizaría. Además que nunca podemos olvidar que no hace tanto miles de Españoles y Españolas tuvieron que emigrar huyendo de la represión Franquista, del hambre y de la guerra.

La historia es muy importante conocerla para no repetirla.

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Los mass media son culpables.

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[[File:Families Belong Together IMG 0273 (43067064132).jpg|Families_Belong_Together_IMG_0273_(43067064132)]]

Cuando los pogromos son televisados

Lo que ha sucedido en Torrepacheco no es un estallido puntual de violencia. Es la consecuencia directa de una maquinaria mediática y política que lleva años sembrando odio racial con total impunidad. Los pogromos que han sacudido este municipio murciano no nacen del aire: son el fruto podrido de un discurso que ha sido blanqueado, legitimado y reproducido en el centro mismo de la sociedad.

La televisión como laboratorio del odio

Durante años, los grandes medios de comunicación han dado voz a los discursos de odio de la ultraderecha para que conviertan a las personas migrantes en el chivo expiatorio perfecto. Programas de tertulia donde se sienta a representantes de la extrema derecha a «opinar» sobre si los inmigrantes son delincuentes. Informativos que abren con «problemas de convivencia» cuando una pelea tiene protagonistas racializados. Editoriales que hablan de «oleadas» como si fuesen plagas. Series, realities y titulares donde la clase trabajadora extranjera aparece sistemáticamente asociada al conflicto.

Ese mensaje ha calado. No solo en la extrema derecha, sino en millones de personas que consumen a diario la narrativa del miedo y la amenaza. Es el mismo mecanismo que en los años 30 permitió el ascenso del fascismo: primero señalar, luego aislar, finalmente atacar.

Vox como detonador

El partido ultraderechista Vox no ha inventado el racismo en España, pero ha sido su gran altavoz institucional. Desde las instituciones, ha pedido expulsiones colectivas, ha hablado de «efecto llamada», ha acusado a los inmigrantes de saturar los servicios públicos que la propia derecha ha privatizado (con diversas corruptelas de por medio) y ha recortado. En Torre Pacheco, como en tantos otros municipios agrícolas donde el trabajo de las personas migrantes sostiene la economía local, Vox ha prendido la mecha con discursos que criminalizan la pobreza y racializan la inseguridad.

La violencia callejera que hemos visto esta semana —grupos de hombres persiguiendo y agrediendo a vecinos por su color de piel— no es espontánea. Es la materialización violenta del discurso que Vox y los medios han inoculado como un virus en la sociedad.

El silencio cómplice

Pero el problema no se detiene en la ultraderecha. El gobierno central de PSOE y Sumar y partidos como el PP (gobernando en casi todas las comunidades autónomas) y Junts han aceptado en silencio este marco discursivo. Han dejado que la conversación pública se centre en el «control de fronteras», en vez de en la explotación laboral, las encarceladas por hacer sindicalismo, los precios de la vivienda o el racismo estructural. Y mientras tanto, las televisiones siguen dando voz al odio como si fuera una opinión más.

No se puede condenar la violencia sin señalar a sus autores ideológicos. No se puede hablar de «convivencia» mientras se sigue criminalizando a quienes viven en las periferias, trabajan en el campo y tienen la piel más oscura. No es convivencia: es represión.

La respuesta es organización

Hay que tejer redes entre barrios, entre generaciones, entre pueblos. Hay que confrontar en cada rincón —en la tele, en la calle, en las redes— el discurso racista, clasista y colonial que lleva demasiado tiempo campando a sus anchas. A protegernos entre nosotras.

Porque lo que está en juego no es solo la dignidad de quienes sufren el racismo, sino el tipo de sociedad que estamos dispuestas a permitir.

No más impunidad. No más pogromos. No más silencio.

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