14 años después

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En el fútbol hay equipos que todo el mundo quiere ver en Primera División, por su afición, por su estadio, por su historia. Y no me equivoco si digo que uno de ellos es el Racing de Santander.

Alineación del Real Racing Club de Santander en 1922

Ayer, 14 años después, el conjunto santanderino volvió a Primera. 14 años deambulando por un auténtico infierno, no solo en lo deportivo, también en lo institucional.

En el 2012, el Racing dijo adiós a Primera, quedando último con tan solo 27 puntos. Bajaba uno de los clubes fundadores, uno de los equipos más queridos por los amantes del fútbol.

Al año siguiente, en el 2013, ya en Segunda División se llevó otro revés: el equipo acabó antepenúltimo, lo que hizo que perdiese la categoría y cayese a Segunda B.

El Racing estaba viviendo un auténtico infierno. A pesar de que al año siguiente volvieron a segunda, solo les duró un año; en el 2015 volvieron a bajar.

Así estuvieron hasta la temporada 2021/2022 deambulando entre la Segunda División y la Segunda B. Ese año consiguieron estabilizarse en la Segunda División del fútbol español; hasta ayer, cuando por fin consiguieron su ansiado ascenso a Primera, sin lugar a dudas, el sitio donde merecen estar.

Y no solo ha sido un infierno en lo deportivo, también en lo institucional. El Racing ha pasado por impagos, rebelión de la plantilla y hasta estafas internacionales.

En 2011 Alí Syed compró el club. La operación no pudo salirle peor al Racing. Alí Syed dejó de pagar; sus empresas estaban investigadas por todo el mundo, e incluso la Interpol lo buscaba por estafas. Alí huyó de España, dejando el club con una deuda enorme y obligándolo a acogerse a la Ley Concursal para evitar el descenso administrativo.

Y esto no acabó aquí. El club acabó en manos de Ángel Lavín, que continuó hundiendo al equipo. En 2014 la plantilla se plantó, y esta imagen dio la vuelta al mundo. En cuartos de la Copa del Rey, la plantilla decidió no jugar contra la Real Sociedad en protesta por los impagos del club y pidiendo la dimisión del presidente y la directiva. El partido contra la Real empezó, y los jugadores del Racing se juntaron en el centro del campo mientras se abrazaban. El partido se suspendió, pero la presión fue tan grande que esa misma noche la directiva dimitió.

Tras esto, el club pasó a ser gestionado por exjugadores y por miles de aficionados que compraron acciones, lo que llevó a que el Racing se estabilizase económicamente.

14 años de auténtico sufrimiento, de estar al borde de la desaparición. Por eso, ayer, tras el pitido final, pudimos ver la emoción de los jugadores y la afición, que no pudo contener sus lágrimas. Por fin pudieron celebrar que el Racing volvía a Primera, dejando atrás un auténtico infierno.

El mundo del fútbol hoy llora de alegría, enhorabuena al Racing y a su afición, nos vemos el año que viene en primera.

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