Alicante no olvida: el antifascismo toma las calles frente al local de la Falange
Ayer Alicante demostró que tiene memoria, que sabe perfectamente lo que es el fascismo y todo el daño que conlleva. No es solo un tema de política, es una cuestión de dignidad y de no dejar que el odio se asiente en nuestro suelo.
Alerta antifascista: nadie se quedó en casa
Durante toda la semana se respiraba tensión, se anunció una alerta antifascista en toda regla. La noticia de que la Falange pretendía abrir un local en nuestra ciudad no se podía dejar pasar, y la respuesta fue inmediata. Se convocó una manifestación para el viernes por la tarde y, como era de esperar, los antifascistas no fallamos.

Memoria histórica contra el olvido
Alicante tiene memoria, y ayer quedó claro. Los alicantinos y las alicantinas no olvidan el trágico bombardeo del Mercado Central por parte de la aviación fascista italiana, una herida que sigue presente en nuestra historia.
Además, el ambiente estuvo marcado por la reivindicación y el recuerdo. Durante el recorrido se escucharon cánticos en honor a Guillem Agulló, aquel joven antifascista asesinado hace ya 33 años, recordándonos que la lucha sigue vigente y que su nombre no se borra.
Una respuesta firme ante el despliegue policial
Cientos de personas acudimos a la plaça de les Oliveretes, punto de encuentro para el inicio de la marcha. Allí nos rodeó un fuerte despliegue policial, con cuatro lecheras blindando el paso. Como bien sabemos quienes salimos a la calle, el despliegue es constante cuando se trata de proteger a los que nos quieren silenciar, recordándonos de qué pie cojean la mayoría de Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El mensaje es claro
A pesar de la presión, ayer Alicante dejó un mensaje que resonó alto y claro: fuera fascistas de nuestros barrios. No queremos que se normalice el odio en nuestras plazas ni en nuestras calles. La movilización fue un éxito y, ante todo, una lección: mientras estemos unidos y tengamos memoria, el fascismo no tendrá ni un respiro en nuestra ciudad.






